27 febrero, 2010

A 21 años del 27F: Dos textos de Luis Villafaña sobre el Caracazo y el proceso revolucionario

I. Seamos realistas, profundicemos el sueño bolivariano: Del 27 de febrero al 13 de abril
El 27 de febrero de 1989 el pueblo venezolano “quiso comprar sin pagar” y la respuesta rencorosa de la oligarquía fue tres mil muertos, cuatro millones de balas, muchos desaparecidos y una gran siembra de rabia y frustraciones...
II. Del 27 de febrero de 1989 al 23 de enero de 2003. Dos fechas y un proceso
... no es más que el manifiesto acabado de una población que no está clara de hacia donde dirigir su descontento, que no actúa con agenda oculta; pero que si tiene conciencia de que el régimen en el cual se desarrolla su vida no le garantiza solución ni respuestas a sus problemas más sentidos...

Seamos realistas, profundicemos el sueño bolivariano
Del 27 de febrero al 13 de abril
Luis Villafaña F., miembro de PNA-M13A
Aporrea, 12/04/05
http://www.aporrea.org/actualidad/a13292.html
El 27 de febrero de 1989 el pueblo venezolano “quiso comprar sin pagar” y la respuesta rencorosa de la oligarquía fue tres mil muertos, cuatro millones de balas, muchos desaparecidos y una gran siembra de rabia y frustraciones. En realidad, toda esa poblada no iba por lo que durante décadas le habían ofrecido, sólo quería comida y la consecuencia perversa fue la ya señalada. El demócrata Carlos Andrés, apoyado por AD, COPEI, el MAS, la iglesia y las empresas privadas de la comunicación se aseguraron luego de tres días de violencia, que el pueblo regresará a su casa con la lección aprendida: a la calle no se va exigiendo derechos ni comida; ésta última se mendiga, de los primeros, mejor se olvidan. Así retornó la gente a su rancho, a la tragedia particular, a esa inmensa soledad de murmullo que reza: “tu hambre, tú falta de salud y medicinas, son parte de la irresponsabilidad como llevas tú vida, son parte de los vicios que llenan tú existencia”.

Tenue recuerdo de aquel 27 de febrero de 1989 desde el cual se yergue un intuir: Esa desmedida respuesta del 27-F no fue casual, simplemente es la parte de un guión cuyos componentes básicos son: menosprecio, odio, abandono y violencia en contra de los sectores populares. Es la sospecha de que “no somos lo que tanto tiempo nos han dicho que somos”: habitantes de un país libre y democrático, justo y rico, que entre otros derechos nos otorga el de designar, mediante el voto, a los gobernantes y, decidir sobre el futuro inmediato de la patria. Esa conjetura recorrería asambleas barriales, protestas callejeras y con cierta desconfianza se encaminó hacia las urnas electorales del año 98 para cambiar cosas. Los días fueron pasando y entre el Aló Presidente y la cadena presidencial, la participación y el aprendizaje de la gente se arma. Se fueron llenando los meses de un color no conocido, de un clima sabroso. Pero no todo es perfecto, los malos y los violentos existen; esos bichos, engendros del diablo, adoradores de Hitler y admiradores de Busch estaban molestos.

Llegó el mes de abril del 2002 con su bocanada de rumores, fue así como se instaló el 11 de abril con su aquelarre de asesinatos; luego el 12, con tergiversaciones, burlas, cinismo y algarabías desde las compañías privadas de la comunicación, contando sus cuentos reales o inventados. En ese momento todos eran héroes, todos se disputaban quien fue mas conspirador y berraco; desde militares de dos soles hasta periodistas, curas, diputados, empresarios o alcaldes. Un Fiscal del oprobio, la auto juramentación presidencial y los preparativos para la redistribución del país. Sin embargo, a cinco años de aquellos eventos, todavía no aparece una sola mujer con ovario u hombre con testículos suficientes que diga, como dijo Chávez el 4 de febrero del 92: “Yo asumo la responsabilidad...por estos hechos” y a coro, el resto de compañeros, lo repitieron’. Nooo, en el 11 de Abril la cobardía golpista es tanto de los “intelectuales”, como de la dirigencia y se extiende alos actores de segunda.

Se instaló la jauría de cobardes en tierras de hombres valientes, de honor, y como si el tiempo se les acabara, volcaron su carga de odio y muerte disparando a quema ropa en Catia, en el Cementerio, en el Valle, en el 23, en el centro de la ciudad. Amolaron sus dientes con el más puro veneno mayamero asediando la Embajada de Cuba, al tiempo que azotaban “heróicamente” a los dirigentes Tarek Willian Saab, Blanco La Cruz y Rodríguez Chacín. Eficientes los discípulos de Hitler, cerrando el canal 8, destrozando incipientes radios comunitarias, llevándose por los cachos la Imprenta Municipal de Caracas. Tremendo encantamiento de estos modernos camisas pardas en contra de todo vestigio de aprendizaje, comunicación o cultura al servicio de los sectores populares. “La letra con sangre entra” –decían los viejos-, entonces a sacarles bastante sangre, que el recuerdo del castigo a estos igualados les dure más de cien años, a superar en esta jornada de terror el horror del 27 de febrero del 89.

Que madrugada aquella del 11 para el 12 cuando las fauces del fascismo venezolano prometían superar a Pinochet; sin embargo, un olor especial comenzó a recorrer la tarde del 12 de abril, por una parte el sadismo de una derecha drogada de poder que planificaba ajustes de cuentas y asesinatos en las barriadas populares, por la otra, solidarios rumores cargando la realidad de un optimismo encapuchado, de un: “esto como que no va a durar mucho”. La madrugada del 12 de abril es quejumbrosa, como si fuera una repetición del primero de marzo del 89; cuando ya nadie quería “comprar sin pagar”, sino que no se siguieran asesinando muchachos como Yulimar Reyes y que cesara la saña contra ancianos, ciegos, inválidos. Increíble, pero hasta personas con esas limitaciones fueron dados de baja en “duro combate” durante la “gloriosa” jornada militar de aquel 27 de febrero de 1989; jornada comandada por el General Italo Del Valle Alliegri.

Cuando el pueblo venezolano se convoca en el aprecio de quien con amor los trata, no solo logra escribir páginas maravillosas, sino que salta por encima de cualquier fascismo y convierte su mas caro deseo en brújula para la acción libertaria. El 13 de abril de 2002 el vecindario bolivariano salió a las calles pero no con la finalidad de “comprar sin pagar” o de cumplir con el proceso electoral, esa masa humana fue escribiendo en escaleras, balcones, cuarteles, quebradas, cerros, en la nación toda, la mas hermosa, espontánea e increíble muestra de dignidad, valía y autodeterminación. Lenta pero certeramente, los hijos de Bolívar comienzan a descubrir “que ellos eran lo que nunca les dijeron que eran”: descendientes y proyección de una clase especial de seres humanos que liberaron naciones; protagonista de historias pasadas, presentes y de historias por escribir, pero siempre bajo la sombra de lo digno, de lo noble. Así se descubrió nuestro pueblo aquel 13 de abril glorioso.

En el estado comatoso del 11 y 12, ese pocote de gente, por encima del odio al oligarca, fue fraguando el amor y las ganas de jugársela sin importar los costos por defender para hacer respetar a quien le respeta. Ya Juana y Pedro, junto con otros no van a la calle por pan de trigo, ahora van por pan de vida digna. Ellos, quienes están mas abajo que los de abajo, con poco o casi ningún beneficio material, sin idea de lo que es un análisis o un cambur, bajaron arrastrando cholas, hambre, sueños, esperanzas y dolores de todos los tiempos; sin preguntar con que fuerza contaban, levantaron su consigna: ¡Liberen a Chávez, Chávez es nuestro Presidente..!

¡Qué compromiso hermano!, estar en los zapatos de quien dirige los destinos de la Venezuela Bolivariana; tomando en cuenta la heroica gesta relatada y la variedad de intereses no siempre populares; cómo afinar los oídos para escuchar el timbre de voz adecuado y sobretodo no flaquear ni un instante ante las tentaciones de escribir hojas de historia sin tinta con inspiración en los de abajo. Cómo inventárselas, para que entre tanto torneo de alabanzas, bullaranga y falsos halagos, se pueda oír la atildada voz del pueblo. Cómo, en un aniversario más del 13 de abril, inventar esa internet directa, desde los centros de decisión, con los mas desposeídos, con el verdadero control social; de manera que no existan intermediarios, cobradores de comisiones y altos funcionarios de corazones blancos, cerebros verdes y bolsillos llenos.

A tres años del abril glorioso, se comenta que familiares y amigos de las víctimas del 27 de febrero de 1989 habían dejado de sonreír desde aquel día, pero que el 13 de abril pidieron más existencias y vidas prestadas para disfrutar tanta alegría. Por eso, en las inmediaciones de Miraflores se escuchaban risas en guarani, argentinas y brasileñas, carcajadas mexicanas, quechua, caribeñas y centroamericanas. Dicen también algunos, que aquel día, cuando Chávez bajaba del helicóptero y volteo a mirar al pueblo, desde la punta del Ávila se escuchó una voz que decía: “amor con amor se paga...” Y es comprensible, el 13 de abril de 2002 el pueblo venezolano se hizo de todos los harapos de nuestros padres libertadores, los desempolvo un poco y, esperanza al hombro, se fue imitando quijotes, y venció.

Por consiguiente, un hecho tan trascendental como ese, da para muchas anécdotas y cuentos; es la conjunción de frustración, sorpresa y alegría, por fin una victoria después de tantas derrotas. Claro, cualquiera exagera las cosas o termina viendo visiones y dejando el relato en manos de la imaginación. De allí la importancia de ser objetivo y ecuánime. Por mi parte, de todo ese cuento solo recuerdo la contagiosa risa del Flaco Sergio, los muchachos de Cantaura y Yumare juntos, y la diminuta Yulimar danzando en plena avenida Urdaneta frente al Banco de Venezuela. Todavía escucho sus voces colmando el silencio con: “¡Nuestramerica se respeta, uh, ah, Chávez no se va!”.
Seamos realistas y con la mirada bien abierta, oteando en el futuro, profundicemos el sueño bolivariano

Solo el pueblo, salva al pueblo


Del 27 de febrero de 1989 al 23 de enero de 2003
Dos fechas y un proceso

Luis Villafaña
Aporrea, 29/01/03
http://www.aporrea.org/actualidad/a2153.html

EL AGOTAMIENTO DE LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA

“Las apariencias engañan”, dice el saber . Este refrán, como muchos otros, sintetiza sabiduría y pertinencia. Por décadas, la democracia venezolana, con su carácter representativo, la alternancia de los partidos mayoritarios (AD y COPEI) y el “respeto” a la participación de los partidos minoritarios, fue ejemplo a seguir por otras naciones del sub-continente Latinoamericano. La construcción de grandes centros comerciales, el apoyo a una élite artístico-cultural, los concursos de belleza, la cultura del petróleo, el ascenso social, en fin, un arcoiris de manifestaciones alteraban cualquier posibilidad de tener una visión, un tanto objetiva de la realidad venezolana donde, además de lo señalado, se conjugaba el juego de medios de comunicación vendiendo imágenes de hombres públicos (Presidentes, Gobernadores, Artistas, por ejemplo), como productos de un régimen que garantizaba la movilidad social y la participación de todos sus ciudadanos, vinieran del estrato social que vinieran.

Esas apariencias, junto a una renta petrolera suficiente como para darle una mísera porción a los sectores populares, servía también para esconder el enriquecimiento ilícito de pequeños sectores, para garantizar la evasión de capitales, para profundizar la corrupción y con ello la desintegración ética de toda una nación. Bajo la sombra de la democracia más estable de América Latina, creció la exclusión social; miles de niños y adolescentes fuera del sistema educativo; hombres y mujeres en edad productiva sin profesiones u oficios conocido enriqueciendo el mercado del desempleo; ancianos sin sistema de jubilación y pensiones miserables cuya cancelación se realizaba tardíamente.

En ese régimen de democracia y distribución de la riqueza, se acabó con la poca producción del campo; se impuso una tensión social, económica y cultural, donde las grandes ciudades y Caracas en particular, se convirtieron en la meca de hombres, mujeres y niños a lo largo y ancho del país, dejando a la provincia en el total abandono, característica clásica del subdesarrollo, además de la privatización y quiebra de empresas del Estado, y al mismo tiempo, exportación de la renta petrolera, enriqueciendo a centros financieros del mundo, dejando para nuestras ciudades capitales un inmenso cordón de miseria, de vida salvaje con su secuela de mortandad infantil, de jóvenes amarrados a las drogas, a la delincuencia y a la muerte violenta prematuramente. Es también, bajo la democracia y la libertad del régimen puntofijista, donde se desata una violencia inusitada contra cualquier vestigio de crítica u oposición seria. Estudiantes y trabajadores murieron bajo el efecto de la tortura o el vil asesinato en la calle; otros pagaron continuas penas de prisión y unos cuantos más tuvieron que cobijarse en la clandestinidad o en la indiferencia.

Quizás no exista país alguno en el mundo que contando con inmensos recursos y vendiendo una imagen de democracia, implantará un sistema de gobierno más vil, injusto y violento. Por allí es por donde hay que buscar las razones y causas del despertar de hoy. Que junto al acrecentado desprestigio de las clases dominantes, de sus líderes más reconocidos, de una política clientelar que ya no se podía sostener; de una representación en las cámaras del Congreso cada vez más identificados con sectores de la dominación (fracciones parlamentarias pertenecientes a cadenas de periódicos, de televisión, de empresas. Ministerios regentados por empresarios o financistas directamente vinculados, en lo personal con el carácter público del ente que representaban).

Es en el marco de todo lo antes dicho que se escenifica el acto denominado: “La coronación de C.A.P.”, con todo su despliegue de invitados especiales, la pompa de una verdadera coronación ante un pueblo ansioso de justicia social y resolución de sus más sentidos problemas. Es así que se hace presente el espíritu justiciero del 27 y 28 de febrero de 1989.

LA DESARTICULACIÓN DE UN MODELO DE GOBERNABILIDAD

Como todos sabemos, la desarticulación del modelo de gobernabilidad democrático-representativo venezolano no comienza el 27 de febrero de 1989, ya venía desarrollándose como proceso en los grados de represión ya mencionados, en la profundización de la desigualdad social, en la distancia entre dirigentes y dirigidos, en los campos desolados y las ciudades llenándose de cordones de miseria, en la existencia de una gran riqueza debido a la renta petrolera y una pobreza como reina absoluta en el seno de las clases populares, son las mejores evidencia de una gobernabilidad desarticulada, sólo en capacidad de reprimir y justificar, como una fatalidad natural, el ser un pueblo pobre asentado en un territorio inmensamente rico. En ese sentido, el 27 de febrero no es más que el manifiesto acabado de una población que no está clara de hacia donde dirigir su descontento, que no actúa con agenda oculta; pero que si tiene conciencia de que el régimen en el cual se desarrolla su vida no le garantiza solución ni respuestas a sus problemas más sentidos. Es una observación intuitiva del imaginario popular, que apenas en un artículo publicado por el profesor Luis Damiani en el periódico “Ultimas Noticias” (De la subversión política a la Subversión social), en 1988, logra visualizar.

Con el sacudón del 27 y 28 de febrero, el pueblo de Caracas, como expresión de todo un conglomerado nacional de frustraciones, puso los puntos sobre las íes, que tanto falta hacía y por más que los enemigos del pueblo trataron de dar otra lectura, para los sectores mas críticos (sean de derecha o de izquierda), quedó claro que se había fracturado la gobernabilidad democrática-representativa, se abría un nuevo capítulo en la vida institucional venezolana. Es la antesala para las insurgencias militares del 4 de febrero del 92 y del 27 de noviembre del mismo año. Recordemos que el transcurso que va del 27 de febrero al 4 de febrero del 92, conformó un escenario de componendas político-partidistas de parte de los sectores dominantes, de reacomodos militares y de protestas populares, en contra de los politiqueros y defensores del viejo régimen y que no se van a parar hasta el propio día de hoy en la defensa de lo logrado con Chávez Frías en la Presidencia.

Los golpes de Estado del año 92 evidencian aún más la fragilidad del régimen democrático-representativo, conduciendo a las cúpulas que controlaban el poder a ir a la búsqueda de una salida conveniente a sus intereses, a un hacer que se cambia para no cambiar nada y es cuando sujetos como Ramón Escovar Salóm, Fiscal General de la República introduce ante la Corte Suprema de Justicia una demanda contra Pérez, por malversación y peculado de partidas secretas. La Corte se reunió el 20 de mayo de 1993 y declaró que sí había indicios para enjuiciar al presidente; de acuerdo con la Constitución Nacional, Carlos Andrés Pérez fue suspendido de sus funciones públicas y se encargó de la primera magistratura el presidente del Senado, Octavio Lepage, en tanto el mismo Congreso designó al individuo que gobernaría el país con carácter de interino hasta la finalización del período que correspondía a Pérez, en caso de que el juicio no le fuera favorable y la sentencia se produjera antes del 2 de febrero de 1994. La sentencia condenatoria de la Corte se produjo el 30 de mayo de 1996, sin el agravante de peculado.

El presidente interino seleccionado por el Congreso fue el senador por Acción Democrática Ramón J. Velásquez, quien contó con los votos de AD y COPEI, más otros partidos minoritarios y prestó juramento el sábado 5 de junio de 1993.
En las elecciones de 1993 obtuvo la presidencia Rafael Caldera, ‘autoexcluido’ de COPEI, encabezando esta vez un nuevo partido, Convergencia, y apoyado por otras organizaciones como el MAS, PCV y MIN. Caldera tomó posesión el 2 de febrero de 1994, para un período de cinco años.

Los hechos han demostrado que a pesar de ese gran esfuerzo y esa inmensa obra de ingeniería política que conduce a uno de los fundadores de la Democracia-representativa a jugar el rol de conciliador de clases, de realimentación del sistema, fracasó. La solidaridad con los militares golpistas continuó su marcha, las protestas populares se acrecentaron, la represión continuó su marcha. Y así como en lo social, la respuesta del pueblo en la calle designó el fin de la gobernabilidad burguesa; el triunfo de Chávez en la contienda electoral del 98 marcó el fin de dicha gobernabilidad en lo político, quedando por delante la monstruosa tarea de destruir las bases de esa gobernabilidad represiva y clasista en lo ideológico y cultural.

LA CONSPIRACIÓN 2002-2003

Con el triunfo de Hugo Rafael Chávez Frías, se le abre al pueblo el legítimo derecho a ser actor y protagonista, sintiendo que uno de los suyos, tal vez el mejor para las grandes mayorías, es el huésped de Miraflores. Ese pueblo mil veces denigrado, humillado y perseguido, siente hoy que esas horas de persecución e injusticias quedaron en el pasado. Mientras, para los sectores dominantes de antaño, ese liderazgo de Chávez es interpretado como un atentado a sus privilegios, por lo cual mucho antes de que Chávez se coloque la banda presidencial, comenzaron el trabajo conspirativo para sacarlo. Ya para ese momento las clases dominantes intuían el peligro que como sectores privilegiados corrían; ellos saben que no existe revolución alguna, que simplemente está la intención de hacer más justa, solidaria y digna la vida del venezolano; más autónoma y soberana ante los intereses extranjeros; de trabajar por una más justa distribución de la riqueza, y simplemente, todo ello es inaceptable para quienes se creían y creen dueños absolutos del país.

De manera tal que ya en la instalación de la Asamblea Constituyente, representantes del viejo régimen se cuidaron de asegurar palancas de control sobre el nuevo orden político-social (no olvidemos el trabajo de Miquilena y el actual sistema de justicia, la conformación de la fiscalía y el C.N.E). La misma concepción de la Constituyente fue una estocada a la participación de las mayorías. Fue un esfuerzo, muy en los parámetros de la IV República, donde dirigentes populares y/o profesionales de mucha valía, al no pasar el filtro del señor Miquilena, quedaban fuera; así, mientras la constituyente iba por un lado, la cotidianidad popular iba por otro.

Se da entonces un nuevo cuadro político y la presencia de un nuevo actor, el M.V.R. Como figuras centrales del modelo democrático-representativo-corrupto, A.D. y Copei quedan fracturados, debilitados, en algunos casos cubriéndose bajo la sombra de propuestas político-partidistas que aún vendiéndose como nuevas, continuaban siendo viejas por sus métodos y estilo de trabajo; Primero Justicia, Alianza Bravo Pueblo, Solidaridad, Proyecto Venezuela, entre otros; comienza a avizorarse el germen del Fascismo en algunas de esas agrupaciones, que luego impregnará a la casi totalidad de la oposición al gobierno bolivariano, dando pie a la intentona golpista del mes de abril del año 2002. De igual forma, será actor fundamental de esa realidad el nuevo Don de la política nacional, que a la sombra de Chávez montará acuerdos y componendas acrecentando su poder; y como se verá, a finales de diciembre de 2001, luego en el marco del golpe de Estado de abril de 2002, fue ese poder, además de apoyos foráneos, el que le dio piso político a los conspiradores; fue ese mismo Miquilenismo el que se activó en las instancias jurídicas para decidir que no existió golpe de Estado en abril y es esa misma maquinaria que activada al máximo, deja libre a golpistas, exonera de responsabilidad a delincuentes políticos, mientras logra encarcelar a los compatriotas del Puente Llaguno. Es obra de ese tinglado del mal articular a militares golpistas con políticos tradicionales, así como a las cúpulas de la CTV y la Iglesia, la dirigencia de Fedecámaras y alta gerencia de PDVSA, además de garantizarse el espaldarazo de los medios de comunicación y su política terrorista, los cuales se convertirán en los muchachos de la película del terror que todavía padecemos.

Los hechos de abril son la síntesis más cualificada del proceso venezolano. En ese mes, y particularmente los días 11,12 y 13 se conjugaron, casi a un mismo tiempo y similar ritmo, las miserias humanas, con su camada de traidores y tránsfugas (generales, embajadores, gobernadores); la heroicidad de un pueblo y de importantes individualidades (el Fiscal General, Baduel, Carneiro, entre muchos otros); valientes pronunciamientos internacionales; cobardes silencios de los Medios de Comunicación y evidente complicidad de grandes potencias y países “hermanos”; todo lo cual configuró, después del 13, un ejemplo y oportunidad increíble para avanzar en un verdadero proceso reivindicativo del pueblo latinoamericano. También abril nos mostró las fauces del fascismo, la xenofobia, el racismo, el antibolivarianismo, el odio y el menosprecio social de las clases dominantes. Pero por sobre todas las cosas, en abril, el pueblo venezolano se puso los pantalones largos y marchando por las calles y pueblos de la patria de Bolívar, dijo que nadie le arrebatará su decisión, expresada en más de cinco procesos electorales, que no existe obstáculo en tierra o cielo que pueda nublar sus sueños. Ese pueblo estaba dispuesto a ir por más, pero el Presidente Chávez, imbuido de humanismo, pretendió convertir a bestias políticas en sesudos ciudadanos de paz, legislación y diálogo. No pararon en la conspiración y hoy, en el marco de la conmemoración del 23 de enero, el monstruo, con nuevos bríos, vuelve contra la tranquilidad y el progreso del país, contra la institucionalidad, la riqueza nacional presente en la industria petrolera, la idiosincrasia y valores de un pueblo noble y sencillo.

LA BÚSQUEDA

Interpretar la breve historia venezolana, desde febrero del 89 hasta el 23 de enero de 2003, pasa por tomar distancia con dogmas, prejuicios o ideas preconcebidas y extraídas de la academia o de la estricta experiencia política, pues estamos ante un proceso inédito, no existen fórmulas ni recetario. Requerimos, entre otras exigencias, inventar nuevas categorías y conceptos que nos hagan aprehensible esta realidad político-ideológica-social inesperadamente compleja. Quizás sólo el sentido común, la necesidad de sobrevivencia, pudiera darnos alguna claridad en función de evaluar, profundizar y cualificar la acción político-social. Más ahora, luego de 14 años del sacudón de febrero del 89, constatamos el siguiente escenario:

- Existencia de un Marco Constitucional lo suficientemente coherente como para garantizar, desde la propia institucionalidad, la defensa de lo nacional, el desarrollo, el progreso y la dignificación de este pueblo. La Constitución vigente, desde una interpretación militante, sintetiza los elementos básicos de un Programa para la transformación nacional. Específicamente, el artículo 62 de dicho documento, garantiza en la coyuntura actual la profundización de procesos constituyentes en cada uno de los espacios donde la conspiración pretende sembrar el saboteo: Proceso constituyente en la industria petrolera; en el proceso de producción, elaboración, comercialización, distribución y consumo de bienes básicos; proceso constituyente en todo el sistema educativo; proceso constituyente en el área médico asistencial; en la seguridad pública; en la prestación de servicios públicos y privados; en fin, imponer el protagonismo, argumentos y razones, de los sectores populares, de los más desposeídos ante todo un cuerpo social que ha pretendido ignorarlos a lo largo de más de 40 años de manipulación.

- Presencia de una tríada conformada por la idea de cambio, defensa del proceso y movilización popular, que desde cualquier valoración se constituye en una oportunidad de oro, a pesar de fallas y errores cometidos en el desarrollo de la Democracia Bolivariana. La idea y disposición de cambio es un resorte subjetivo presente en las motivaciones de las grandes mayorías populares. Pueblo bolivariano que ha convertido la esperanza, el anhelo de una revolución con justicia y respeto a la diferencia, en clave fundamental de su existencia. Recordemos como se movilizó los días 12, 13 y 14 de abril bajo las banderas de respeto a la Constitución, amor por su máximo dirigente (Hugo Chávez Frías) y compromiso con el proceso de cambio. Por todo ello, este pueblo merece ser participe directo del Diálogo interpretado como herramienta para la educación, formación, movilización y organización de los sectores populares. Actividad asumida como Proceso Popular Constituyente, con inmediata implementación de mesas de diálogo del ejecutivo nacional con el pueblo, a pesar de la amenaza golpista-terrorista.

- Existencia de una oposición cuyo poder material y comunicacional por una parte, y las concepciones perversas sobre la participación de algunos actores del entorno gubernamental por la otra, constituyen una real amenaza al proceso que vivimos. Amenaza que en términos concretos se expresa en una interpretación del Diálogo como freno del proceso, poda de sus aspectos más comprometidos con el pueblo y la soberanía nacional. Oposición que sin pudor insiste que en la IV se vivía mejor y que aquí no se conspiró ni se desarrolló un golpe de Estado fascista en el mes de abril, cuya intención básica no era otra que barrer con la institucionalidad, violar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y fundamentalmente, arrebatarle a grandes sectores populares las conquistas hasta ahora alcanzadas. Oposición conformada por una clase empresarial que con motivo del Saboteo Económico Insurreccional, que ellos llaman Paro, puso en evidencia su carácter parasitario al no lograr, más allá del acaparamiento criminal de alimentos y productos de primera necesidad, una escuálida participación.

- Ausencia, por ahora, en el seno de sectores dirigentes, de asumir la idea de revolución y participación popular como sentimiento cotidiano hacia el forjamiento de una vida digna, de compromiso, de humildad y de respeto. Debilidad de fácil transformación en una increíble fortaleza, siempre y cuando se haga comprensible que los defectos y las virtudes del proyecto bolivariano son parte de nuestro acontecer diario, que no es algo que está más allá de nosotros; es nuestra propia vida. Debilidad que se expresa en la dispersión de escenarios, propuestas, protagonismos y caudillismos porque, entre otras premisas, no se cuenta con una vanguardia colectiva recia, probada y creíble.

Demás está decir que no aprovechar adecuadamente el marco constitucional, el sentimiento de cambio, la interiorización de la complejidad del proceso y el desarrollo de una confrontación revolucionaria a los conspiradores, nos conducirá irremediablemente a la derrota en cualquiera de sus variables o manifestaciones: sea como diálogo para sacar del proceso aquellos aspectos revolucionarios; cambio de agenda gubernamental; gradual sustitución de los voceros críticos del gobierno por vocerías acomodaticias; sustitución del Fiscal General de la República, Defensor del Pueblo, Procurador General o, caso extremo, salida del presidente Chávez por vía violenta o constitucional. Todo lo cual significaría un salto de más de cinco décadas para atrás en la historia de este país. Y ni hablar de las interminables masacres, detenciones, persecuciones, violación de los más elementales derechos humanos, en fin, el desastre total para un proceso que se ha venido desarrollando en paz y con importante expectativa popular. Además de convertirse, en manos de los enemigos de la justicia social en el mundo, en un argumento en contra de las legítimas aspiraciones de equidad social que avanza en el pueblo latinoamericano.

Requerimos, entonces, generar las mejores condiciones para que se despliegue en toda su magnitud la fuerza, la imaginativa, el accionar, la participación, la autonomía, la articulación; en fin, la potencia de todo este pueblo en la participación y profundización del proceso, reivindicando el mestizaje étnico y su expresión política-ideológica de la unidad en la diversidad. De allí la necesidad de estructurar un espacio que dentro de la máxima libertad y espíritu democrático, en el respeto a la diversidad y a los ritmos, garantice el ejercicio de la autonomía de clase y la profundización del carácter político, ético y social de la democracia protagónica y participativa.

El país necesita, con el fin de salvar y profundizar la revolución bolivariana, de una vanguardia colectiva, conformada por hombres y mujeres de una larga tradición de lucha, junto a nuevos cuadros del movimiento popular y revolucionario, con vocería calificada. Basta de un simple llamado a participar en una marcha, de un plan de contingencia elaborado a última hora. Ante la magnitud de la conspiración y la criminal acción de la alta gerencia petrolera, ahora más que nunca, la lucha no se limita a la defensa de Chávez, al protagonismo del MVR, a la presencia del MBR-200, de los Círculos o al Comando de la Revolución, el proceso es de todo este pueblo o de lo contrario es caricatura de proceso. En tal sentido y en correspondencia con la disposición de lucha de los sectores populares, frente a las futuras arremetidas de los fascistas y la ausencia de una referencia político-popular-revolucionaria válida, proponemos el reto de conformar un gran movimiento, que bajo la inspiración de las movilizaciones del 13 de abril y asumiendo esa denominación, se caracterice por:

a.- La Autonomía, el antiimperialismo y la revolución.
b.- El ejercicio de la democracia y de sumo respeto por las opiniones divergentes en el marco de la unidad.
c.- El vínculo directo con los sectores de base.
d.- La lucha frontal contra el protagonismo mal entendido, el caudillismo y demás deformaciones en la práctica política-social.
e.- Ser un conglomerado político revolucionario en capacidad de trascender la coyuntura, dándole perspectiva táctica y estratégica al proceso.
f.- Trabajar en función de superar la dispersión existente en el seno de los sectores de avanzada.
g.- Garantizar la participación de todas las tendencias, las coordinaciones, los grupos e individualidades sin perder su perfil propio, sus áreas de influencia; pero eso si, sumando a su particular práctica político-social una visión de conjunto e integral.
¿Por qué la necesidad del Movimiento 13 de Abril?
a.- Porque las contradicciones, protestas y pronunciamientos de los conspiradores requiere, además de la respuesta gubernamental, la respuesta del pueblo organizado.
b.- Porque existen sectores posicionados alrededor del presidente Chávez que parecen no tener la disposición suficiente de abrir caminos hacia la radicalización del proceso.
c.- Porque las características particulares del proceso no tendrán vialidad desde las concepciones de vanguardias decretadas, partidos tradicionales o simple institucionalidad.
d.- Porque ahora más que nunca debemos revindicar el carácter autónomo y antiimperialista que los trabajadores, artesanos, estudiantes, profesionales, amas de casas, deben asumir en el proceso que vivimos.
e.- Porque ninguna de las instancias hasta ahora conocidas son representativas ante la magnitud de los retos que se nos imponen.
f.- Porque requerimos de una referencia político-ideológica en capacidad de abocarse a la discusión sobre los problemas de fondo de la situación actual.
g.-Porque necesitamos desatar la más formidable jornada de formación de cuadros, generación de políticas y, sobretodo, articulación de propuestas para ejercer gobernabilidad revolucionaria, efectivo poder popular, garantía única para la salvación de este proceso.
h.- Porque tenemos que ser actores fundamentales en el proceso de diálogo desde las comunidades barriales, centros de estudios, fábricas, administración pública, asentamientos campesinos, grupos culturales, empresas básicas del Estado y muchos otros escenarios más.
i.- Porque tenemos que desbaratar de una vez por todas el monopolio comunicacional de la oposición y para ello requerimos de una férrea alianza con las radios, prensa, televisoras comunitarias y la red de medios de comunicación del Gobierno (VTV y Radio Nacional).
J.- Porque, lo antes posible (mes y medio a lo sumo), tenemos que montar una gran Asamblea Nacional del movimiento popular y revolucionario de todo el país con el Presidente Hugo Chávez Frías, donde éste último conozca de manera directa nuestras exigencias y puntos de vista, así como suscriba un Pacto de Gobernabilidad con los sectores populares del país, cuestión que en toda la historia patria nunca se ha realizado.
k.- Porque echar a andar el país, en el marco de la crisis que dejarán los conspiradores, exige el concurso de un sacrificio íntegro, sin distinción de clase, rango o cargos.

Por todo eso y muchas razones más, no hay tiempo para el vedettismo; la hora actual exige seriedad, humildad y sobretodo, unidad de todos los luchadores sociales, de todos los soñadores, de todos los marginados por tanto tiempo. Es el momento de un gran homenaje al pueblo venezolano, generando las condiciones que garanticen el despliegue de sus alas revolucionarias. Más ahora, cuando además de la lucha contra la crisis económica-social generada por la conspiración golpista, requerimos trabajar en el aspecto más complicado de toda revolución: la reforma política-cultural de toda una nación, que imposibilite cualquier vestigio de corrupción o mal uso de los recursos del Estado, privilegios y menos aún profundización de las desigualdades sociales.

Del 27 de febrero de 1989 hasta acá sólo ha habido un paso. Ahora comienza el camino hacia el encuentro con los sueños de Bolívar.

¡LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA NO SE NEGOCIA!
Luis M. Villafaña F.
Mov.13-A
Enero 2003

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23 febrero, 2010

A un año de la muerte del Negro

El Guernica: Un grito contra la barbarie

El 18 de febrero de 2009, moría Luis el Negro Villafaña, incansable activista de las luchas del pueblo venezolano. Como modesto homenaje, reproducimos un trabajo de videoarte de la artista alemana Lena Gieseke, donde se reproduce en 3 dimensiones la genial obra de Pablo Picasso, Guernica, que el Negro utilizó como bandera para promover la conciencia entre el pueblo caraqueño acerca de la barbarie del imperialismo.
En 2007, coincidiendo con los 70 años del bombardeo nazi contra la población vasca, Luis promovió un concurso nacional de pintura en torno al Guernica , que organizó el Frente Antifascista y la Biblioteca Nacional. En el enlace, se encuentran el texto de presentación, así como la nota con la que se dieron a conocer las obras ganadoras del concurso, en cuya premiación participaron niños y niñas de escuelas públicas populares de Caracas, así como todas las personas que visitaron la sala donde se expusieron las más de cien obras presentadas a concurso.

70 años después: Una mirada al Guernica
Convocatoria a concurso nacional de pintura
Caracas, abril 2007
Frente Antifascista de Venezuela y Biblioteca Nacional
El 26 de abril de 1937, la aviación nazi bombardeó el pueblo desarmado de Guernica, en el País Vasco (España), en el marco de la guerra desatada por el fascismo español contra la revolución republicana que tenía lugar en el país. Este fue el primer acto de la historia de asesinato masivo y premeditado contra una población civil indefensa por medio del uso de la tecnología de la aviación militar. Luego de tres horas de bombardeo, el 70% del pueblo quedó totalmente destruido, mientras que entre 200 y 1650 personas perecían entre los escombros, o ametralladas por los aviones que escoltaron a los bombarderos.
En 2007 se conmemoran los 70 años de este acto de barbarie, así como de la obra emblemática de Pablo Picasso, que se ha convertido en un icono universal del movimiento antibélico mundial. Por ello, el Frente Antifascista de Venezuela y la Biblioteca Nacional han organizado un concurso de pintura, con el objetivo de promover el debate sobre la actualidad del fascismo y el papel de la industria militar en la barbarie genocida imperialista.
La convocatoria se dará a conocer por medio de un acto político cultural que tendrá lugar en la ciudad de Caracas el aniversario del bombardeo, fecha a partir de la cual se inicia la recepción de obras para el concurso de pintura. Coincidiendo con la fecha en que Picasso concluyó su obra de denuncia, se abrirá una exposición en la Biblioteca Nacional, con las obras a concurso. Asimismo, se desarrollarán actividades escolares para proponer a niños y niñas la interpretación de la obra. La exposición incluirá un ciclo de debates y de proyecciones de documentales alusivos al fascismo y la violencia de la época y contemporáneos.
Porqué conmemoramos los 70 años del bombardeo de Guernica
* El bombardeo se da en el marco del levantamiento fascista contra la revolución de un pueblo, con el objeto de mandar un mensaje de terror y muerte indiscriminada.
* Fue el ensayo para los miles de crímenes de esta naturaleza que tuvieron lugar durante la 2da. Guerra Mundial, y que se repiten hasta el día de hoy.
* En España tenía lugar desde 1931 una revolución democrática marcada por la conspiración permanente del poder económico y el fascismo, que en 1936 dio un golpe militar contando con el apoyo de la maquinaria del imperio nazi de Hitler.
* El pueblo revolucionario y los líderes militares constitucionalistas resistieron la embestida, defendiendo el proceso de liberación nacional con todas las consecuencias. La reacción de los golpistas ante la resistencia democrática popular dio lugar a una cruenta guerra civil que duró tres años y costó la vida de 1 millón de personas.
* La derrota del proceso republicano español en 1939 dio lugar a 40 años de dictadura fascista de Francisco Franco, y fue la antesala para la 2da. Guerra Mundial, que se cobró muchas más víctimas civiles que militares, por medio de incontables actos de barbarie genocida perpetrada por ambos bandos.
* La barbarie que desató el nazismo fue secundada por respuestas análogas de los aliados en el campo del exterminio de civiles por medio de la tecnología militar (bombardeos de Dresde, Hiroshima, Nagasaki).
* Al final de esa guerra, se consolidaba el imperio estadounidense, cuyo gobierno e industria militar han desatado la barbarie contra pueblos a lo largo y ancho del mundo por décadas.
* Desde entonces, la formidable maquinaria de tecnología militar imperialista ha masacrado a pueblos en el mundo entero. Guatemala, Vietnam, Nicaragua, Panamá, Yugoslavia, Irak, Líbano, etc. En América Latina, el imperio y sus lacayos nacionales han usado la aviación para producir innumerables masacres contra grupos alzados por la liberación popular.
* El 11 de abril de 2002, luego de desatar la masacre de Puente Llaguno, los golpistas amenazaron con bombardear el Palacio de Miraflores si el Presidente Hugo Chávez no se entregaba.
* Hoy, luego de la barbarie desatada contra Afganistán, Irak y el Líbano, pesa sobre Irán la amenaza de una nueva acción militar de devastación, como retaliación por perseguir su propio desarrollo como nación.
* El proceso de revolución socialista democrática que protagoniza el pueblo venezolano enfrenta la virulenta oposición de la extrema derecha nacional y del imperialismo estadounidense. La intervención imperialista encubierta de años pasados debe llamarnos a la reflexión sobre el tipo de amenazas que pueden gestarse en el futuro.


70 años después: Una mirada al Guernica
Premiados los ganadores del concurso de pintura
Biblioteca Nacional / Frente Antifascista de Venezuela
31 de julio de 2007
El pasado 21 de julio tuvo lugar la entrega de certificados a las tres obras ganadoras del concurso de pintura 70 años después: Una mirada al Guernica, organizado por la Biblioteca Nacional y el Frente Antifascista de Venezuela. Las tres obras premiadas fueron las más votadas, tanto por los visitantes de la exposición, como por las comunidades que participaron en la actividad.
A 70 años de Guernica
El 27 de abril se cumplía el 70 aniversario del brutal bombardeo nazi franquista sobre la población vasca de Guernica. Meses después, el pintor Pablo Picasso se inspiró en esta primera gran masacre aérea de la historia para pintar un cuadro que se ha convertido en icono universal de denuncia del fascismo y la guerra.
Con motivo del aniversario de ambos acontecimientos, la Biblioteca Nacional y el Frente Antifascista de Venezuela convocaron en abril a un concurso nacional de pintura, bajo el lema "70 años después: Una mirada al Guernica". La iniciativa buscaba abrir un espacio de participación a todos y todas las artistas del país, así como promover el debate sobre la actualidad del fascismo y el papel de la industria militar en la barbarie genocida imperialista. Su desarrollo contó con la colaboración de diversas instituciones, entre las cuales la Asamblea Nacional, la Alcaldía de Carora (Lara), el Ministerio de Comunicación e Información y la empresa Canteras y Mármoles.
Una exposición diversa y plural
Con las 126 obras llegadas de toda la geografía del país que se presentaron a concurso, el 8 de junio se abrió la exposición en la sala de la Biblioteca Nacional. Tras un proceso en el que participaron diversas comunidades, así como los visitantes de la exposición, tres obras resultaron premiadas en primer, segundo y tercer lugar.
Todas las obras consignadas formaron parte de una atractiva exposición colectiva atípica en el escenario caraqueño, que tuvo su sede en la Biblioteca Nacional. La unidad temática permitía al visitante adentrarse en una propuesta artística compleja y diversa, de reflexiones múltiples en torno a la paz y a la guerra, a las atrocidades del fascismo y las armas y a la esperanza de los pueblos en el combate contra la injusticia y la búsqueda de mejores sociedades.
No faltaron obras que interpretaban de manera literal la obra de Picasso, buscando adoptarla a los estilos de sus autores, mientras que otras exploraban libremente las implicaciones de su mensaje de rabia, incluyendo denuncias tan actuales como las masacres del ejército imperial en otras geografías. A su vez, los y las artistas concursantes trajeron propuestas que mostraban una amplia diversidad de estilos y técnicas, incluyendo técnicas del collage, arte digital, arte mural y relieve, entre otras; y estilos ingenuo, surrealista, realista y abstracto, entre otros.
Durante el transcurso de la iniciativa, se organizaron diversas actividades en comunidades populares de Caracas, para promover la reflexión política en torno a la violencia de los poderosos, así como la recreación de la obra de Picasso que denuncia las brutalidades de sus planes de dominación. Asimismo, la exposición se complementó con la proyección de videos históricos y actuales sobre la barbarie de la guerra y con diversos foros sobre temas vinculados al dilema de la paz y la guerra.
Un lunes de mercado
Corría el segundo año de la Guerra Civil Española, provocada por la oligarquía y el fascismo español para acabar con la joven República popular española. Era lunes 26 de abril de 1937, día de mercado en la pequeña e histórica población vasca de Guernica, en el País Vasco (España). Esta población, donde tienen asiento las tradiciones políticas históricas del pueblo vasco, se encontraba en la retaguardia del frente, y estaba totalmente desarmada.
A comienzos de la tarde, aviones nazis e italianos aparecieron en el horizonte, y durante 3 horas interminables devastaron la villa de Guernica. El 70% del pueblo quedó totalmente destruido, mientras que entre 1000 y 1650 personas perecían entre los escombros, o ametralladas por los aviones que escoltaron a los bombarderos. Este fue el primer acto de la historia de asesinato masivo y premeditado contra una población civil indefensa por medio del uso de la tecnología de la aviación militar.
Porqué conmemoramos Guernica
El bombardeo se da en el marco del levantamiento fascista contra la revolución de un pueblo, con el objeto de mandar un mensaje de terror y muerte indiscriminada. La reacción de los golpistas ante la resistencia democrática popular dio lugar a una cruenta guerra civil que duró tres años y costó la vida de 1 millón de personas.
Guernica fue el ensayo para los miles de crímenes de esta naturaleza que tuvieron lugar durante la 2da. Guerra Mundial, y que se repiten hasta el día de hoy. Al final de esa guerra, se consolidaba el imperio estadounidense, cuyo gobierno e industria militar han desatado la barbarie a lo largo y ancho del mundo por más de medio siglo. La formidable maquinaria de tecnología militar imperialista ha masacrado a pueblos en el mundo entero. Guatemala, Vietnam, Nicaragua, Panamá, Yugoslavia, Irak, Líbano, etc. En América Latina, el imperio y sus lacayos nacionales han usado la aviación para producir innumerables masacres contra grupos alzados por la liberación popular.
Hoy, luego de la barbarie desatada contra Afganistán, Irak y el Líbano, pesa sobre Irán la amenaza de una nueva acción militar de devastación, como retaliación por perseguir su propio desarrollo como nación. Por su parte, el proceso de revolución socialista democrática que impulsa el pueblo venezolano enfrenta la virulenta oposición de la oligarquía nacional y del imperialismo estadounidense. La intervención imperialista encubierta de años pasados debe llamarnos a la reflexión sobre el tipo de amenazas que pueden gestarse en el futuro.

Obras premiadas

1er. premio: "Despertar de los Inocentes", de Guillermo Valera, que recibió 224 votos. Realizada en escala de grises, al igual que el Guernica de Picasso, la obra presenta una escena de guerra e inocencia, realizada en estilo realista. A través de un muro devastado, una familia pobre vive entremuros los efectos de la guerra cercana, que asola el paisaje.
2do. premio: "Picasso y la vigencia del Guernica", de Alexander Ganem, que obtuvo 127 votos. Pintada en estilo igualmente realista pero con una amplia paleta de colores, el autor presenta diversas escenas emblemáticas de barbarie reciente - torturas de Abu Grahib, la masacre de niños en Líbano, un estudiante estadounidense que asesinó a decenas de compañeros recientemente - en torno a un retrato en blanco y negro de Picasso, en actitud apesadumbrada. El ciclo se inicia y concluye con una imagen idílica de paz, en la que rescata la emblemática imagen de la paloma.
3er. premio:
"El Grito", de Armando José Vizcaya, que obtuvo 113 votos. Se trata de una representación de una de las figuras centrales del Guernica - el grito con los brazos en alto - en tres dimensiones. A través de un pliegue, una mano inocente ofrece flores para paliar la angustia del conjunto de impecable factura.
Si bien las tres primeras obras fueron obra de hombres, las dos siguientes finalistas fueron realizadas por mujeres artistas. Por un lado, Rosana Ferreira Varela pintó la obra titulada "Se Están Cumpliendo las Profecías", que obtuvo 91 votos, e incluye un mensaje alegórico de redención; mientras que Ingrid Pirela R. es autora de la obra "Paz", que obtuvo 79 votos, y que recrea serenamente la paloma de la paz, sobre un lienzo de cuero.

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