Jose Roberto Duque. El Discurso del Oeste
Militante de todas las Desobediencias y rebeldías justas del ser humano, aguerrido combatiente cuando le tocó combatir, analista político, organizador de cuadros revolucionarios... eran ellos (el Negro junto con La Guara, Roland, los Bastardo, otros) nuestros padres políticos. Los locos que nos inculcaron esa rara visión del mundo, según la cual la humanidad camina hacia un destino mejor, pero hay que ayudarla con unos cuantos empujones organizados.
Blog El Discurso del Oeste, 18 de febrero de 2009
Hace pocos minutos me he enterado de la muerte del Negro Villafaña. Militante de todas las Desobediencias y rebeldías justas del ser humano, aguerrido combatiente cuando le tocó combatir, analista político, organizador de cuadros revolucionarios, asesor ad-honorem de cuanto conductor político descarrilado se dejara asesorar. Debido a que su generación es inmediatamente anterior a la nuestra, y en vista de que eran él y los suyos los ejemplos más cercanos que teníamos de lo que era y debe ser un Revolucionario, muchos asumimos que eran ellos (el Negro junto con La Guara, Roland, los Bastardo, otros) nuestros padres políticos. Los locos que nos inculcaron esa rara visión del mundo, según la cual la humanidad camina hacia un destino mejor, pero hay que ayudarla con unos cuantos empujones organizados. El pana se muere en la plenitud de su inteligencia, en el esplendor de su capacidad para aportar.
Abajo he querido copiar su último artículo, escrito el lunes 16 de febrero, después de la victoria. Es toda una guía de acción, un manual de cómo hacer para repotenciar esto que llamamos revolución bolivariana. Y también una síntesis de su pensamiento. De momento creo que no puedo decir más nada.
Por allá nos vemos, Afrodescendiente.
Militante de todas las Desobediencias y rebeldías justas del ser humano, aguerrido combatiente cuando le tocó combatir, analista político, organizador de cuadros revolucionarios... eran ellos (el Negro junto con La Guara, Roland, los Bastardo, otros) nuestros padres políticos. Los locos que nos inculcaron esa rara visión del mundo, según la cual la humanidad camina hacia un destino mejor, pero hay que ayudarla con unos cuantos empujones organizados.
Blog El Discurso del Oeste, 18 de febrero de 2009

Hace pocos minutos me he enterado de la muerte del Negro Villafaña. Militante de todas las Desobediencias y rebeldías justas del ser humano, aguerrido combatiente cuando le tocó combatir, analista político, organizador de cuadros revolucionarios, asesor ad-honorem de cuanto conductor político descarrilado se dejara asesorar. Debido a que su generación es inmediatamente anterior a la nuestra, y en vista de que eran él y los suyos los ejemplos más cercanos que teníamos de lo que era y debe ser un Revolucionario, muchos asumimos que eran ellos (el Negro junto con La Guara, Roland, los Bastardo, otros) nuestros padres políticos. Los locos que nos inculcaron esa rara visión del mundo, según la cual la humanidad camina hacia un destino mejor, pero hay que ayudarla con unos cuantos empujones organizados. El pana se muere en la plenitud de su inteligencia, en el esplendor de su capacidad para aportar.
Abajo he querido copiar su último artículo, escrito el lunes 16 de febrero, después de la victoria. Es toda una guía de acción, un manual de cómo hacer para repotenciar esto que llamamos revolución bolivariana. Y también una síntesis de su pensamiento. De momento creo que no puedo decir más nada.
Por allá nos vemos, Afrodescendiente.
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